18 abril, 2006

Mi Bajista

Le cuesta en grado extremo levantarse cada mañana y pisar tierra. Tierra firme donde se olvidan los sueños y las pasiones, tierra firme que le hace por fin suspirando gritar un improperio a los cuatro vientos cada mañana, cada nuevo día de trabajo. En el transcurso del día sueña música, vive música, piensa música y su cabeza gira en torno a eso, de pronto le piden un plan, una orden, un envío de material, y para eso sube el volumen de la radio, para que sea más fácil el tormento y en eso se diluye y el trabajo le sale bien, lo felicitan incluso y pienso cómo? si vive en su música.
Un bajo de 4 cuerdas fue con el que empezó, luego juntos fuimos a comprar uno nuevo, de cinco cuerdas, como niño chico miraba, tocaba uno y otro, que ganas de tener todo el dinero del mundo para cumplir un sueño.
Por las noches se escurre y toma su bajo, lo acaricia y limpia prolijamente, lo mira, lo calibra, lo afina, se acerca al amplificador, sube el volumen y ya....suena la música, por fin está en lo suyo, de reojo paso y lo miro, es un loco. Mi loco exquisito. Cambia de bajo, me llama de pronto y me hace escucharlo, me pregunta que tal y no sé que decir, le digo que yo no siento la música como él pero que creo que está bien, suena bien. Con el tiempo he logrado entender algunas cosas y poder decir algo más que simplemente está bonito. Es su gran pasión la música, lo admiro y envidio, ojalá yo pudiese mirar algo así. De a poco me va enseñando.
Es este loco, este espermio loco, que adivina las notas, que no necesita maestro, que se apasiona, que vibra, que se enoja consigo mismo y dice otra vez estoy tocando mal, que quiere ser líder de un grupo, que no quiere transar y no quiere vender. Luego sale una y otra nueva melodía,se alegra y se regocija tomando una copa de vino y escuchando a Jaco Pastorius, se ríe y relaja de nuevo, salen nuevas notas y así pasa el tiempo. Lee revistas de música y me cuenta que a Jaco lo mataron a la salida de un bar, estaba borracho, que antes de eso estuvo en un recital de otro grupo y quería subir al escenario, se autoproclamaba el mejor bajista del mundo. Me cuenta, escucho y envidio a la música por quitarme su tiempo, tengo grandes peleas con ella, somos rivales de tiempo completo y a la vez nos encontramos cuando él nos une. La música me da tregua y me lo devuelve más risueño y más feliz, y yo le agradezco mientras me da su mano y se despide, el loco vuelve a ser mío.....o eso trato de creer.

13 abril, 2006

Cachureando con Neruda

Cosas para no olvidar de la casa de Isla Negra:

La frase en la entrada de su casa "Regresé de mis viajes, Navegué, Construyendo la alegría"

De sus colecciones: las botellas, los insectos, las caracolas, el cuerno de Narval, las pipas de tabaco y opio, las fotos de Poe y Badulaire.


Regalos de sus viajes: el telescopio gigante, el mapamundi, los instrumentos de Francia.

De sus espacios: el bar fenomenal, la sala de recepción a la prensa, el baño erótico, su cama mirando hacia el mar, el mural de piedras preciosas, la mesa hecha de una rueda de carreta, los techos redondos, las vigas a la vista con frases de sus amigos, los tarugos en el piso, los cordeles, las escaleras, puertas y pasillos angostos para un hombre tan grande, el comedor con individuales en que el único distinto era el de Neruda quién era el capitán de barco, el bote en el patio de su casa donde tomaban los aperitivos, el ancla que no se movió nunca más.

El lugar donde escribía : Fue acondicionado para hacerlo sentir como cuando vivía en el sur y para ello hizo construir el techo de zinc y así sentía el ruido de la lluvia. Un día mirando por la ventana vió venir en el mar una tabla, le dijo a Matilde "ahí viene mi escritorio" y bajaron a la playa a buscarlo, era una puerta que debe haber salido de algún barco.

Los mascarones de proa: Hay 2 instalados en su living, uno es el pirata Morgan y la otra es Jane Lee, Neruda quería que se enamoraran y los instaló uno frente al otro, pero eso nunca pasó porque Jane Lee insistió en mirar siempre hacia el océano.

La Guillermina: mujer que muestra sus pechugas descaradamente, mascarón confinado a un lugar más retirado, lejos de "las damas".

El caballo más feliz del mundo: Cuando Neruda era chico y vivía en el sur había un caballo a tamaño natural que le gustaba mucho, este caballo estaba en la entrada de una talabartería. Un día se incendió la tienda y Neruda ya mayor le ofreció al dueño comprar el caballo quién sobrevivió al incendio. Así que lo mandó traer a Isla Negra, paseandolo por mar y tierra, para recibirlo organizó una fiesta y el requisito para los invitados era llevar regalos para el caballo. Así el caballo se aperó, pero 3 personas llegaron con colas y para que ninguna se sintiera menos Neruda le puso las 3, así fue que se convirtió en el caballo más feliz del mundo.

Si se me olvida algo, me avisan.

05 abril, 2006

Mirame a mi

La gente cuando se casa se pone mas formal, empieza a sentirse más grande y cree que sabe más que el resto de los mortales no casados, forma parte de un nuevo grupo "evolucionado", cuando encuentran a un amigo soltero aprovechan la oportunidad de decirle siempre que el matrimonio es bueno pero que la vida cambia y que igual es un sacrificio, dicen "mirame a mi", hablan como grandes sabelotodos y muchos se creen en un nivel superior al resto porque entraron a otra etapa de la vida en que sienten que maduraron, dejan los carretes a un lado y a algunos les da por empezar a escribir poesía, o hacer cosas que antes no hacían para que la gente vea un cambio real, algunos hombres se ponen macabeos y otros solo piensan en tener un hijo y agrandar la familia. Y cuando tienen el hijo ahí si que se ponen insoportables, hablan todo el día de lo mismo, igual se entiende, dicen que es lo mejor que puede pasar en la vida :-[ . Cuando te ven después de un tiempo, aprovechan de decirte que ahora que están casados nadie los llama, y que se sienten apartados en este nuevo grupo, pero ellos tampoco se preocupan de llamar, ya no acompañan a los amigos en las buenas y en las malas como antes, se sienten ofendidos cuando alguien no los llama y nunca se preguntan si ellos también deberían hacerlo. Cuando finalmente se separan vuelven a ser como antes y ahí hay que entenderlos y apoyarlos, volver a las andadas. En fin, cosas de gente casada.