20 junio, 2008


Ayer llovió. Hoy se supone que el cielo estaría mas claro y limpio, pero veo desde este escritorio sin aire allá lejos una nube bastante gris. Pensamos que era un incendio pero no, claramente no lo es. Por la mañana el mismo viejecillo de siempre, aquel que deja la escalera donde se cobija mojada y con excremento. Ese al que le ofrecen pan y quiere algo mas. Ayer vi un arcoiris. Talvez fue porque estaba en un castillo, fue solo un paréntesis a las tres últimas semanas llenas de cuestionamientos, llenas de cambios que no quería. El camino se está haciendo cuesta arriba, solo yo lo sé y lo presentí, como aquel día que desperté llorando porque sabía lo que venía. Nada tan grave. Solo las mismas causas hartas de principios y de forma de vida que espera volver a la provincia. Lo que para algunos es ascender en la vida, para otros no lo es. Por ahora solo espero que me vuelva el sueño, ya que por ahora el sueño del vivero solo es un macetero roto.